Según datos proporcionados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), uno de los factores que inciden para que aumenten las cifras de violencia intra familiar, muertes y violaciones, es la pobreza extrema y la desocupación de los jóvenes.

1 de cada 5, entre 15 y 24 años en América Latina, no estudia ni trabaja, según datos del Banco Mundial. Solo en Bolivia la población que no estudia ni trabaja asciende a los 180 mil jóvenes, entre los 14 a 29 años de edad.

Según el informe de Desarrollo Humano de nuestro país, cerca de la mitad de los 180 mil jóvenes viven en Santa Cruz. La debilidad principal para que se origine esta inestabilidad proviene de la formación educativa y de la falta de habilidades para conseguir trabajo.

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