Una mujer de 89 años, que vive en situación de indigencia pidiendo limosma para sobrevivir en la rotonda de la zona del  Plan 3.000, tiene una triste realidad que ha conmovido a sus vecinos. Perdió parte del rostro, debido a una pretuberancia en la nariz que se complicó por falta de atención médica y recursos económicos.

Junto a su hija, Sabina Mamani, que padece diabetes y sus 10 nietos, viven en la extrema pobreza, su hija padece diabetes y artritis reumatoide, a su yerno no le alcanza el sueldo de ayudante de albañil.

Raúl Campos es uno de los vecinos que junto a otros ciudadanos de la zona piden ayuda para ellos, especialmente para la anciana cuyo estado conmueve.

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