Según la policía de Manila, las 36 víctimas mortales murieron a causa de asfixia por la inhalación del humo toxico que se propago tras el incendio provocado por el atentado.

Los primeros informes señalan que ninguno de los cuerpos tenía impactos de bala, en tanto  se conoce que 18 victimas fueron hospitalizadas del medio centenar de heridos registrados.

El ataque ocurrió a primera hora del viernes en el casino del Resorts World Manila, lugar donde un hombre blanco armado comenzó a disparar con un rifle de asalto para luego prender fuego a las mesas de juego del casino.

El atentado generó una asfixiante nube de humo que mató al menos 36 personas. Luego del incidente el pistolero emprendió la fuga con más de dos millones de dólares en fichas de casino robadas, pero minutos después fue encontrado sin vida con graves quemaduras en un hotel contiguo. Las autoridades policiales sospechan que se suicidó prendiéndose fuego.

El autor del ataque probablemente es un extranjero que pretendía robar un botín de 2,6 millones de dólares en fichas del casino del Resort World Manila.
“O perdió en el casino y quiso recuperar sus pérdidas o se volvió completamente loco”, informo el jefe de la policía metropolitana de Manila, Oscar Albayalde según  un reporte de la agencia  AP.

Poco despues de los hechos, el Estado Islamico (ISIS) se atribuyó la responsabilidad del atentado, sin embargo, la participacion de ISIS no ha sido verificada aun.

Oficialmente el gobierno filipino y el jefe de la Policía manifestaron que no hay indicios que apunten a un “ataque terrorista”, por lo que la hipótesis más aceptada por ahora es la de un posible intento de robo frustrado.

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