El  exjuez del municipio de Chulumani del departamento de La Paz, Andrés Zabaleta, fue enviado con detención preventiva a la cárcel pública de San Pedro, por la presunta comisión de los delitos de consorcio de jueces, policías, fiscales y abogados; uso indebido de bienes y servicios públicos, e incumplimiento de deberes, por favorecer a una persona imputada por violencia familiar.

De acuerdo con la imputación fiscal, el 23 de marzo de este año se instaló la audiencia de consideración de medidas cautelares por un caso de violencia familiar y doméstica en el Juzgado de Instrucción en lo Penal Cautelar de Chulumani, donde el juez determinó la suspensión sin razón jurídica.

Sin embargo, por la noche la denunciante del caso de violencia vio a la abogada de la parte contraria y la asistente del juez ingresar con bebidas alcohólicas al Juzgado de Chulumani, para posteriormente salir de esas instalaciones cerca a las 02:00 del 24 de marzo acompañadas del imputado, todos en estado de ebriedad.

En diciembre de 2015, la entonces delegada del Consejo de la Magistratura, Mónica Limachi, denunció que había vocales que intentaban favorecer a Zabaleta para que sea restituido tras su destitución.

En esa oportunidad, la magistrada reveló que el exjuez tenía en su contra al menos 32 denuncias por corrupción. El entonces juez presentó un Amparo Constitucional y logró volver a ser juez en La Paz tras un fallo a su favor de las instancias respectivas.

Para enero de 2016 ya había sido reincorporado como juez de Instrucción en lo Penal en la ciudad de El Alto.

 

 

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