Los Mossos d’Esquadra y a la Guardia Urbana obligaron a desalojar el templo de la Sagrada Familia y varias calles adyacentes, donde se cortó el tráfico además se cerró la estación de metro, comercios y accesos a edificios.

La Unidad del Tedax (Especialistas en desactivación de explosivos) se percató del vehículo, aparcado en el cruce entre las calles Provença y Cerdenya, donde comprobaron que su carga no contenía ningún tipo de explosivo ni sustancias peligrosas por lo que se confirmó que se trataba de una la falsa alarma volviendo a abrir las calles cortadas y se restableció el servicio de metro.

Los diferentes cuerpos de seguridad informaron que advertencias como esta se reciben de forma frecuente por lo que el Centro de Inteligencia contra el terrorismo envió un aviso a la Policía, Guardia Civil, Ertzaintza y Mossos, para estar atentos ante cualquier suceso.

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