La situación se torna preocupante, luego de que este jueves por la mañana un menor de 7 años murió atropellado por un camión en el mercado Abasto; hecho que ocurrió mientras su madre vendía cebollas y se descuidó del pequeño. Para los padres es normal dejarlos así, ya que consideran que no existe peligro al estar cerca de sus hijos, olvidando que la inocencia de los pequeños no les permite medir el riesgo al que se exponen como lo evidencio una consulta hecha a ellos.

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Este problema se da más que todo con los comerciantes ambulantes y aquellos que ubican sus puestos en las afueras del mercado y los camellones, con el argumento que tendrían autorización para asentarse en esos lugares. Olvidan incluso que la Gobernación de Santa Cruz implementó un programa llamado “Mercados amigos de la niñez”, que consiste en un espacio de protección a los niños que están en el mercado y sus alrededores; en estos lugares se da apoyo escolar y se los ayuda con sus tareas.

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