INTERNACIONAL

Red Uno Bolivia.- Las mujeres de ISIS (autodenominado Estado Islámico) son detestadas por la sociedad iraquí, aún resentida por los ataques provocados contra civiles. Pero son las extranjeras que se llevan la peor parte ya que los jueces son inflexibles y sus países de origen no responden por ellas.


Tal es el caso de la ciudadana francesa Djamila Boutoutao, de 29 años, quien junto a otras extranjeras pedía ayuda luego de ser detenida y acusada de ser miembro de ISIS. Por lo que fue llevada a un tribunal de Bagdad donde si se la declarara culpable de unirse al grupo terrorista, podría ser condenada a cadena perpetua o a la horca.

Cerca de mil mujeres han sido acusadas de pertenecer a ISIS tras ser capturadas en redadas entre las ruinas de los pueblos y ciudades de Irak y ahora permanecen presas en Bagdad para rendir cuentas ante una sociedad y un gobierno que siguen profundamente traumatizados por las acciones del grupo terrorista dirigiendo gran parte de su ira contra los combatientes extranjeros y sus familias.

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