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Red Uno Bolivia.- Rafael Correa es objeto de un proceso que según él es político, luego de que la jueza de Garantías Penales de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador, Daniella Camacho, ordenara la extradición e ingreso a prisión de manera preventiva. Al expresidente lo acusan de estar vinculado con el intento de secuestro del exlegislador Fernando Balda perpetrado en Bogotá el 13 de agosto de 2012. Incluso emitió una difusión roja contra él, para que Interpol lo detenga.

Interpol deberá enviar la documentación a la Fiscalía Federal belga, que tramitará el caso ante un juez de instrucción que deberá convocar a Correa, y decidir si le permite seguir viviendo en libertad o si lo encarcela durante el proceso por considerar que hay riesgo de fuga. Bélgica no extradita a sus nacionales, pero Correa no tiene la nacionalidad aunque su esposa es belga lo que no impediría su extradición.

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La acusación contra Correa está sustentada en declaraciones de los autores materiales del secuestro y es el principal argumento de Balda para sostener el caso contra el ex mandatario.

Balda es un político ecuatoriano que se unió en 2006 a las filas de Alianza PAIS, el partido fundado por Correa pero en 2008, por desacuerdos con la agrupación política, se separó y se alió al Partido Sociedad Patriótica (PSP), el partido opositor al gobierno de Correa.

Correa califica la denuncia de “gran ridiculez” porque Balda “estaba prófugo de la Justicia ecuatoriana” y “se dedicaba a acciones ilegales en Colombia cuando fue secuestrado.

El político progresista se comparó con Lula, Cristina de Kirchner y Jorge Glas, y dijo que son víctimas de una persecución a los dirigentes de izquierda”, así mismo los mandatarios Nicolás Maduro y Evo Morales se pronunciaron en sus cuentas generando la reacción del gobierno de Ecuador que llamó a consulta a los embajadores de ecuador en Venezuela y Bolivia.

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