Parece que en el gobierno de Chile hay cierta sensibilidad por el desplazamiento de efectivos militares extranjeros altamente entrenados a lo largo de su frontera con Bolivia.

El canciller chileno Heraldo Muñoz recomendó prudencia al gobierno de Evo Morales por esta decisión, sin embargo reconoció que es una acción soberana que han tomado las autoridades bolivianas.

Al respecto, el ministro de Defensa, Reymi Ferreira enfatizó que los 50 efectivos del grupo de élite F10 enviados a la frontera con Chile solo responden al objetivo de apoyar las actividades de la aduana en el combate al contrabando. La autoridad de gobierno recordó que en esta frontera operan auténticas organizaciones delictivas dedicadas al comercio ilegal que no dudan en enfrentarse a las fuerzas de seguridad bolivianas.

En este sentido los F10 fortalecerán la acción contra el contrabando de los funcionarios de la Aduana Nacional, lo que no supone de ninguna manera una actitud hostil de Bolivia a Chile en represalias por los 9 ciudadanos bolivianos detenidos en el vecino país, indica Ferreira.

De una manera similar se expresó el presidente Evo Morales al justificar la determinación y recordar que el ejército chileno realiza anualmente ejercicios militares cerca de la frontera boliviana.

Las autoridades informan que en lo que va de este año el secuestro de mercaderías en la frontera con Chile ha sumado 24 millones de bolivianos, sin embargo la cifra real del contrabando seria muchísimo mayor.

Según el ministro Ferreira, en los 700 kilómetros de frontera que existen entre Bolivia y Chile hay 112 pasos fronterizos, de los cuales 30 son los más complicados y tierra fértil para el contrabando en esta zona.

Los F10 son un grupo mixto que lo integran efectivos de las tres fuerzas; aérea, naval y el Ejercito. Entre sus especialidades se destacan en alpinismo, rescate, combate cuerpo a cuerpo y ataque disuasivo.

 

 

 

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