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Red Uno Bolivia. – Silvia Vargas, madre de Víctor Parada Vargas, el joven de 30 años que fue condenado a muerte el pasado 5 de enero en Malasia por posesión de 450 gramos de cocaína; nos cuenta detalles desde el momento de la detención en el año 2013. Como madre no se resigna a perder a su hijo de esa manera.

“Yo pensé que era el abogado que me llamaba, era Víctor. Me dijo: ‘No se ha podido, estoy preparado para todo. Quiero que cuide al niño, lo amo con toda el alma, quiero que le diga’”, contó. 

Según cuenta, se enteraron del paradero de Víctor el 27 de octubre del año 2013, gracias a que pudo llamar a una amiga; aunque en un principio desconocían del origen de la llamada. A partir de aquello, la familia recibió continuas llamadas, pero aun no hablaba con su hijo.

“Tuvimos una llamada de él a una amiga, a partir de esa llamada viene la incertidumbre porque no se sabía dónde estaba. Ubican la llamada y sale que es de Malasia. A partir de aquello, la familia recibe continuas llamadas que lo atraparon con droga y que iba a ser cortado del cuello si no se enviaba 10 mil dólares. Eso pedían en ese tiempo”, explicó.

Tras 33 días, su madre logró tener contacto telefónico con él. “Y me dijo, mamá estoy en Malasia, cometí el peor error de mi vida”. Actualmente la familia pide ayuda al gobierno para evitar la ejecución, además, que él sea extraditado a Bolivia.

“Luchamos para que el vuelva a casa, queremos que él vuelva a casa. Su hijo lo espera y yo también”, dijo sollozante.

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