El conductor transportaba entre 70 y 200 inmigrantes indocumentados en condiciones sofocantes al interior de un tráiler podría enfrentar la pena de muerte, luego de que 10 víctimas de la red de traficantes de personas fallezcan por asfixia y deshidratación en Texas.

De acuerdo con las víctimas que sobrevivieron al peor viaje de sus vidas relataron que golpeaban el vehículo para pedir auxilio y agua pero el conductor hizo caso omiso a sus pedidos y siguió conduciendo.
El chófer del tráiler identificado como James Bradley (60), dijo a las autoridades que se sorprendió cuando abrió las puertas del tráiler afuera de una tienda Walmart en San Antonio, por lo que fue a buscar ayuda dejándolos encerrados.

Sin embargo,  una cámara de seguridad documento lo contrario además que él sabía que el camión no tenía aire acondicionado, por lo que hoy podría ser condenado a recibir una inyección letal. Las temperaturas durante el día en las horas previas a que el camión llegara a San Antonio habían superado los 37,8 grados centígrados, haciendo que la sensación térmica en el ambiente encerrado se eleva a cerca de 50 grados.

Fuente: Infobae

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