Al parecer las declaraciones del embajador argentino en La Paz reflejan la preocupación del gobierno de Macri por el suministro de gas boliviano en la época invernal.

En invierno,-según el contrato Ypfb-Enarsa- Bolivia debe enviar casi 21 Mm3/día de gas al mercado argentino. Este tope coincide con el pico máximo de la demanda de energía que el país vecino requiere en esta época, la cual bordea los 50 Mm3/día, según las estadísticas de Enarsa.

La inquietud del embajador Álvarez despertó la reacción del ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez. Esta autoridad desvirtuó las declaraciones del diplomático argentino recordando que la política energética nacional prioriza el mercado interno, en tanto los mercados de exportación se consideran mercados secundarios. Adicionalmente, enfatizó que Bolivia ha cumplido durante el año los volúmenes de envíos establecidos en el contrato binacional y lo seguirá haciendo en la época de invierno.

Normando Álvarez declaró recientemente que Bolivia tenía 15 días para pronunciarse si está en capacidad de cumplir el pico de envíos en invierno a su país, caso contrario forzaría al gobierno argentino a comprar gas al vecino Chile.

Al respecto, el presidente de Enarsa, Hugo Balboa señaló que Argentina tiene previsto erogar 1.689 millones de dólares entre junio y agosto para la compra de gas de diferentes proveedores.

Según el analista y ex ministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, al gobierno argentino no le interesa tanto el cumplimiento de los envíos anteriores como la garantía de suministro boliviano en la época invernal, momento en que la demanda de energía llega a su clímax en todo el territorio argentino.

Por su parte, el gobierno boliviano considera que el crecimiento de la demanda nacional obliga a incrementar los esfuerzos de producción de gas, más aun cuando este mercado está llegando a cifras equivalentes al consumo argentino.

 

 

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