POLICIAL

Red Uno de Bolivia.- Tras la clausura que la Gobernación cruceña y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Cotoca determinaron en el Centro de Rehabilitación Misión Esperanza el pasado viernes, ante la denuncia de malos tratos e irregularidades, el director de la institución Enrique Rau Moreira, habló con Notivisión y desmintió las acusaciones. 

Afirmó que sus disciplinas se basan “como en un hogar”, ya que sustenta que “donde hay hijos se debe aplicar la corrección“. Además, reveló de que alguna vez incurrió en golpear a más de un interno como cabeza de casa para corregir

“No voy a ponerme alas, no me voy a hacerme mirar como un santo, como un angelito. Si alguna vez tuve que tirar un puñete a un interno atrevido lo hice, porque muchas veces me han agredido y me tirado al suelo”, relató. 

Te puede interesar: Operativo revela condiciones infrahumanas en centro de Rehabilitación de drogodependientes

 

Sobre los recursos que perciben mensualmente para la alimentación, el cual oscilan entre Bs. 10.800 y 11.160, Rau aseveró que dicho monto no alcanza y desmintió que los drogodependientes se alimenten con las comidas en mal estado que La Red Uno logró evidenciar en presencia de las autoridades.

“Esas verduras que enfocaron era para la alimentación de mis cerdos, y esas ollas que mostraron con gordura fue el mismo (cocinero) que los llevó y que se encargaba para preparar chicharrón, esa es mi respuesta”, justificó Rau.

El viernes 25 de marzo, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) junto a personeros de la Gobernación de Santa Cruz y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Cotoca intervinieron por segunda vez el centro ante las condiciones infrahumanas en que se encontraban los internos.

 

Compártelo en redes sociales