POLÍTICA

Red Uno Bolivia.- Tomás Monasterio, diputado de Demócratas, aseveró que el jet incautado por la Aduana Nacional de Bolivia (ANB), el viernes 6 de julio en el aeropuerto El Trompillo, en ningún momento fue abandonado en los aeroparques de Santa Cruz, ya que se realizó una prestación de servicio por la empresa propietaria.

Explicó que la lujosa aeronave Super Mid-Size Gulfstream GIII está en calidad de depósito en uno de los hangares de El Trompillo hasta que los propietarios puedan arribar al país y reparar el problema de despresurización.

“Este avión en ningún momento fue abandonado en los aeropuertos de Santa Cruz, al contrario, se hizo una prestación de servicio para que este avión esté en calidad de depósito. Se canceló el valor de 13 mil bolivianos por concepto de parqueo”, sustentó. 

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Monasterio presentó como pruebas unas facturas que la empresa propietaria del jet pagó a Aasana para que esté en arriendo y calidad de depósito, lo que contradice a la versión de la Aduana que la aeronave fue abandonada.

Por su parte la presidenta de la Aduana, Marlene Ardaya, manifestó que el jet (valuado en $us. 10 millones) que fue incautado no será devuelto a sus propietarios, en condición de contrabando en el aeropuerto de ‘El Trompillo‘ de Santa Cruz.

Recordó que los propietarios del jet, con matrícula N557JK tienen una deuda de 46.000 bolivianos con la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana).

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