Las entrevistas laborales pueden atemorizar fácilmente a cualquier persona, pero ello depende mucho de las expectativas que cada quien tenga sobre el puesto ofertado y de las posibilidades que uno cree tener frente a los demás postulantes.

Descontando el hecho de poder controlar ese temor, ya durante la entrevista de trabajo hay muchas técnicas que se pueden emplear para mejorar nuestro perfil de actuación frente al eventual entrevistador de turno.

Sin embargo, lo verdaderamente importante es adoptar determinadas actitudes durante la entrevista, pues, en esta fase del proceso de selección se define en gran medida las opciones de contratación del postulante.

Las actitudes más importantes pueden resumirse en tres; Seguridad, Predisposición y Sinceridad.

Muestre seguridad aunque esté nervioso

La seguridad en sí mismo refleja la capacidad de tomar decisiones, y esto en el mundo corporativo es muy valorado. Los empleados inseguros son incapaces de desarrollar procesos de aprendizaje sólidos y constantes, por ello son poco útiles a la hora de aportar fuerzas que lleven a la empresa a una dirección específica.

La seguridad en la entrevista laboral se puede mostrar de diferentes maneras, entre ellas estrechando con firmeza la mano del entrevistador, mirando a los ojos directamente o adoptando un tono de voz cargado de confianza.

La Predisposición es clave para crear sentido de pertenencia

Todas las empresas buscan empleados predispuestos a hacer lo necesario para alcanzar los objetivos de la organización.

Durante la entrevista la predisposición implica demostrar capacidades de cambio, de aprendizaje, de ajuste de rutinas, pero sobre todo, de adoptar una actitud versátil que pueda moverse en diferentes direcciones que la empresa demande.

Ser sincero se relaciona con otros valores positivos

Es probable que en la entrevista laboral algunas personas sientan la tentación de mentir o exagerar sobre sus conocimientos o habilidades para obtener mejor puntuación sobre los demás candidatos, sin embargo esta estrategia puede ser detectada por el entrevistador mediante una batería de preguntas estructuradas. Al descubrirse una actitud no sincera durante la entrevista las opciones de obtener el puesto de trabajo se reducen casi a cero.

La sinceridad muchas veces compensa la carencia de ciertas competencias laborales, pues las empresas asumen que dichas competencias pueden ser adquiridas en la rutina diaria de trabajo, sin embargo los valores con los que entra un empleado a la organización pueden causar grandes perjuicios o generar asimismo beneficios invaluables a lo largo del tiempo.

 

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