Paradójicamente, mientras la tecnología facilita la realización de varias tareas en menos tiempo, las distracciones también se incrementaron en este mismo contexto.

Hay muchas maneras de incrementar la productividad laboral, sin embargo, la capacidad de organizar nuestra agenda en base a prioridades y vencer ciertas costumbres nocivas se ha convertido en el mayor desafío de una administración eficiente del tiempo.

Una mejor productividad laboral es reflejo de una optimización progresiva del tiempo y el espacio donde desarrollamos nuestro trabajo a diario. Por ello, un incremento de nuestros estándares de productividad laboral responde a una idea precisa de proceso en términos no lineales.

A continuación te presentamos cinco tareas que debes realizar prioritariamente para elevar tu productividad laboral cada día.

  1. Planifica tu agenda del día.

Las tareas improvisadas pueden consumir mucho tiempo, por ello es fundamental que tengas un orden para hacer cada actividad.

  1. Comienza por lo más difícil.

Cuando iniciamos nuestra jornada laboral estamos cargados de mucha energía, por tanto nuestra capacidad de acción y concentración es potencialmente elevada. En estas condiciones es clave que utilices tus fuerzas para realizar las tareas más difíciles y de allí, en gradiente ir avanzando hacia las menos exigentes.

  1. Una sola cosa a la vez.

Las multitareas no ayudan en nada a optimizar el tiempo, como tampoco mejoran tus niveles de eficiencia en cada cosa que haces. Lo mejor es concentrar nuestra atención en una sola tarea a la vez y concluirla de la mejor manera posible.

  1. Automatiza procesos

La tecnología actualmente nos permite automatizar muchos procesos gracias  a la cantidad y variedad de herramientas disponibles. Debes ordenar primero tu espacio de trabajo para que sea funcional al uso de estas herramientas.

Aprende a programar tareas usando estos recursos, para que de esa manera puedas enfocarte en otras que requieran mucho más de tu atención.

  1. Distribuye la carga laboral asignando responsabilidades.

No intentes ser omnipresente concentrando en ti mismo un peso de responsabilidades que empujarán al suelo tu productividad laboral.

Prioriza las actividades que demandan tu presencia y son parte de tu responsabilidad en el trabajo. En los demás casos, delega parte de este trabajo a otras personas según sus capacidades y pertinencia.

Si haces de estos 5 pasos un hábito en tu vida, tu productividad laboral se irá incrementando poco a poco hasta alcanzar los niveles que tu trabajo y tu empresa demandan.

 

 

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