Como si fuera una operación aritmética, la elección de una carrera profesional resulta de una suma simple; LO QUE SOMOS + LO QUE ESPERAMOS SER. Si no existe un balance entre estos componentes, se puede llegar fácilmente a dos puertos indeseados; la Frustración o la Mediocridad.

Los siguientes  5 criterios pueden ser un instrumento facilitador si nos consideramos capaces de confiar en la certeza de buenos juicios que nos lleven de la mano a la elección de la carrera profesional más adecuada para nuestra vida.

  1. Información sobre las características de la carrera.

Es aconsejable proveerse de información acerca de las características de la carrera profesional potencial; el tipo de oficio que implica, las actividades típicas que se realizan, las condiciones materiales y sociales donde se la ejerza, etc.

  1. El mercado laboral.

El mercado laboral es un factor importante pero no debe considerarse determinante para elegir una carrera profesional.

Pensar en la demanda de trabajo de las distintas carreras indica las probabilidades de insertarse laboralmente, pero también es una señal del grado de competitividad entre quienes postulan a un trabajo con la misma profesión.

  1. Capacidades y/o habilidades personales.

No sirve de mucho elegir una carrera que atribuye un alto prestigio social y excelentes ingresos económicos si no contamos con las condiciones personales elementales para poder ejercer con excelencia el oficio.

  1. Posibilidades financieras.

Muchas veces elegimos una carrera que nos apasiona pero nuestras posibilidades financieras son inciertas e inestables, impidiendo en un futuro concluir los estudios. Para evitar aquello debemos buscar que nuestras capacidades financieras coincidan con nuestros intereses de educación durante el tiempo que dure nuestra formación profesional.

  1. Disponibilidad de oferta de la carrera en nuestro lugar de origen.

En ocasiones,  la carrera deseada no se encuentra ofertada en la ciudad o región donde vivimos. A veces estudiar una carrera determinada implica trasladarse muy lejos, a alguna ciudad donde no tenemos familia ni conocidos.

Si obtienes un balance favorable entre la necesidad de estudiar lejos de casa y el valor para tu vida que tiene determinada carrera profesional, entonces salir de hogar puede ser la mejor decisión para cumplir objetivos de profesionalización.

 

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