La Inteligencia emocional es una disciplina que va tomando relevancia en la vida de las personas a medida que se descubren más secretos de la mente y la conducta humana en una sociedad compleja.

Muchos de los problemas de la vida cotidiana están asociados a un manejo inadecuado de nuestras emociones, lo que deriva casi siempre en decisiones y acciones que terminan haciéndonos mucho más daño que beneficios esperados.

Entre estos problemas, los financieros son los más comunes y también los más nocivos en una sociedad consumista y arraigada en las apariencias.

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Las conductas compulsivas que se desprenden de un descontrol en los gastos personales reflejan un bajo nivel de Inteligencia emocional en los individuos, sin embargo hay solución para ello.

El desarrollo de la Inteligencia emocional en el control de gastos te puede ayudar en tres sentidos específicos:

  1. Puedes identificar los detonantes que activan el impulso descontrolado a gastar.
  2. Puedes controlar esos detonantes y mantenerlos inactivos para mejorar tu salud financiera.
  3. Puedes mejorar tus hábitos de gastos re-dirigiéndolos hacia cuestiones más útiles y necesarias en tu vida.

Básicamente la Inteligencia emocional te permite explorar los rincones más profundos de tus emociones, corregir lo que hace daño a tu vida y potenciar lo que la beneficia. Esto aplicado a tus hábitos de gastos se traduce en comprender lo que te hace gastar demás y apagar ese interruptor desde el interior de tu sistema emocional. A eso se le llama Inteligencia Financiera.

 

 

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