El Mindfulness surge como una alternativa para contrarrestar algunos males de la sociedad moderna asociados a la excesiva carga laboral, secuelas psicológicas de ciertas rutinas, ansiedad y manejo del estrés.

En el caso del estrés, el Mindfulness está haciendo grandes progresos en el ámbito laboral.

Los programas de Mindfulness para manejo del estrés laboral permiten a los trabajadores contener las reacciones naturales de la mente y el organismo ante la presión de ciertas rutinas o actividades ligadas a algún nivel de responsabilidad en la organización.

Este entrenamiento se basa en la idea que la mente puede enfocarse en el presente, especialmente en aquellas reacciones corporales y emocionales que surgen frente al estímulo que activa el estrés.

En otras palabras, el Mindfulness exige un elevado grado de conciencia sobre el presente, lo cual se alcanza focalizando la atención en los disparadores del estrés.

Por ejemplo, si usted detecta que la rutina diaria de operar una maquina le provoca estrés en el trabajo, el Mindfulness le sugerirá que, antes de iniciar su jornada diaria respire, se relaje un momento y se detenga a observar su entorno de trabajo, visualice los detalles de su herramienta, observe su condición personal antes de comenzar a operar dicha herramienta y evalúe tal condición cuando haya finalizado sus tareas del día.

Cada año miles de empresas en todo el mundo están adoptando el Mindfulness con programas diferenciados para sus altos ejecutivos y empleados de base. Estos programas se adaptan a las necesidades de cada área de las corporaciones, según las condiciones laborales de los trabajadores y los tipos de estímulos que se derivan de estas condiciones.

La especialista en Mindfulness, María Noel Anchorena recomienda las siguientes actividades para combatir el estrés laboral:

  1.  Preste atención a su respiración y conecte su mente con las sensaciones del cuerpo.
  2. Antes de llegar al trabajo, tómese unos minutos y observe como está el día. Tome conciencia de todo lo que le rodea, del clima, de la naturaleza y de las cosas que hará en esa jornada.
  3. Relaje su cuerpo y disipe las tensiones antes de realizar sus tareas.
  4. De vez en cuando durante la semana cambie algunas partes de su rutina, por ejemplo el lugar donde come, los lugares por donde camina o las personas con las que habla. Preste atención a estos cambios y disfrute lo positivo de ello.
  5. Viva cada día en el trabajo como es y no como le gustaría que fuera. Acepte esa realidad y aproveche las cosas que le pueden beneficiar.
  6. Adopte el silencio como una terapia y como un hábito algunas veces. Por ejemplo, cuando almuerza en el trabajo, cuando realice sus tareas, cuando camine por las áreas de la empresa, etc. Trate de desconectarse del trabajo periódicamente.

 

 

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