Chuquisaca fue fundada por el español Pedro de Anzures en 1540, sin embargo el departamento fue creado oficialmente el 23 de enero de 1826 durante la presidencia del Mariscal Antonio José de Sucre.

En esta región rugió el primer grito libertario de las américas un 25 de mayo de 1809 y a partir de allí la emancipación de las colonias españolas se desató como una reacción en cadena hasta concluir con la independencia de Cuba en 1898.

En la actualidad Chuquisaca es una de las regiones más pintorescas y tradicionales de Bolivia. Ofrece al visitante valiosos recuerdos de su historia colonial, pero también es portadora de una gastronomía especial que se aprecia y reconoce en todo el país.

Nadie puede negar que en Chuquisaca se come bien, en particular porque los sabores de su comida son intensos debido al picante predominante en sus platos y el dulce muy característico de su repostería.

Si vas a Chuquisaca no puedes dejar de probar los siguientes platos:

Chorizos chuquisaqueños. Quizás el alimento más popular de su oferta gastronómica. Estos chorizos artesanales con intenso picante de color rojizo se consumen por lo general antes del mediodía acompañados de cerveza negra.

Mondongo. Más conocido como ‘mondongo chuquisaqueño’, no es otra cosa que un pedazo de chancho rodeado de piel del mismo animal acompañado con mote de maíz cocido en medio de un ahogado picante.

Fritanga. Es otro de los platos infaltables en la mesa chuquisaqueña. Se prepara con carne de cerdo, ají colorado, cebolla y mote blanco.

Karapecho. Es una combinación de charque seco, papa y mote.

Sulka. Hecho a partir de carne de res, maíz y el acompañamiento de una ensalada compuesta de lechuga, tomate y cebolla.

Adicionalmente, en la capital, Sucre son muy populares las empanadas con sabor e identidad local que se consumen generalmente a media mañana.

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