La bióloga Marina Nancy Black, explicó a la revista estadounidense National Geographic, que probablemente las también llamadas ballenas asesinas llevaron a cabo el ataque por diversión y no para alimentarse, “Juegan con las ballenas como los gatos con sus presas. Son muy juguetonas y sociables”, indicó.

El grupo de Orcas se encontraron con el animal más grande del planeta, la ballena azul que puede medir 30 metros de largo y pesar 200 toneladas. Lo que ayudó a la ballena azul para dar una vuelta y generar una gran ola para espantar a sus contrincantes.

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