Financiado a través de Crowdfunding (aportación voluntaria colectiva)  el coche volador SkyDrive tendrá una inversión de 353.000 dólares americanos, siendo la joya de la corona de un grupo de trabajadores de Toyota denominado Cartivator.

El equipo que trabaja en el proyecto señaló que el 2018 comenzarán los primeros test de vuelo, lo que debe concluir en el año 2020 con el encendido de la llama olímpica en Tokio 2020.

Se sabe, entre otras cosas que el SkyDrive tiene 4 grandes hélices impulsadas por motores eléctricos y puede alcanzar una velocidad máxima de 150 km/h.  Tiene 2,9 m de largo, 1,3 m de ancho y 1,1 de alto, lo que lo convertirá cuando esté terminado en el vehículo más pequeño del mundo en su clase.

Si bien el concepto es ingenioso, los fabricantes del SkyDrive pretenden llegar más lejos aun proyectando su fabricación comercial desde el año 2023. Esto, sin duda pondrá a la gigante automotriz japonesa en la carrera mundial por la conquista de los cielos con vehículos futuristas y revolucionarios.

Otra maravilla de este tipo fue presentada en 2015 en Viena. Se trata del AeroMobil SXSW 2015 fabricado por el ingeniero aeronáutico Stefan Klein en Bratislava. Pero además, la gigante aeronáutica europea Airbus anunció a finales del 2016 que entrará con fuerza en el mercado de los vehículos autónomos volantes, proyectando que el primero de ellos surcará los cielos a finales del 2017.

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