Las personas bilingües desarrollan una especie de flexibilidad cognitiva que les permite organizar el mundo de una manera distinta a la manera que lo hacen las personas que solo hablan un idioma.

Según un estudio realizado en la Universidad de Lancaster (Reino Unido) publicado por la American Psychological Association el aprendizaje de un nuevo idioma incorpora una nueva percepción  del paso del tiempo de una manera determinada, es decir que, en la combinación de pares de idiomas la percepción del tiempo varia.

Los investigadores observaron por ejemplo que, en las personas que hablan español y griego el tiempo se contempla como una unidad de volumen. Vale decir, este tipo de personas describen un  ‘gran’ concierto de música  o un ‘pequeño’ momento de placer. En el caso de los bilingües inglés-sueco  el tiempo se asocia con distancias físicas. Revisando el ejemplo anterior, este tipo de individuos habla de un concierto de música ‘largo’ o un momento de placer ‘corto’.

La investigación se llevó a cabo con un grupo de 40 personas bilingües de español y sueco con las que se realizaron 162 ensayos, indica la web tendencias21.net.

Estos descubrimientos refuerzan la idea de los neurocientíficos en relación a las mayores capacidades que tendrían las personas bilingües para aprender y hacer varias tareas al mismo tiempo, comenta el profesor Panos Athanasopoulos, miembro del equipo de investigadores.

 

 

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