Frederic Iman, un mendigo de 68 años, quien se bañaba desde hace una decena de años en ese lugar, relató que  antes de bañarse en el estanque tomó la precaución de mirar bien a su alrededor, pero no se percató de ningún peligro.

De repente, sintió el ataque del caimán a su espalda, se giró y golpeó al reptil en un ojo para intentar liberarse, pero el animal lo jalaba hacia adentro.

Como consecuencia perdió un dedo de la mano, dos de un pie y un testículo,actualmente se encuentra hospitalizado.

Lo que más me golpea emocionalmente es que estoy solo las 24 horas de cada día de la semana durante todo el año, y creo que siendo un profesional autodidacta de las artes curativas me merezco algo mejor que esto”, “Es lo que sucedió y tengo que lidiar con ello. Tengo que volver a la calles, aún habiendo perdido varios dedos. No es algo agradable”, manifestó desde su cama del hospital.

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