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Red Uno Bolivia.- Nancy Shore, de 57 años, es la mujer que a pesar que su marido contrató un sicario para que la matara, lo perdonó y confesó que aún lo ama. El hecho ocurrió cuando en agosto del 2012 cuando ella regresó de su iglesia y fue atacada por un hombre en su propia casa que le disparó en la cabeza y causó que perdiera uno de sus ojos.

Shore se enteró de la infidelidad de su esposo cuando se encontraba recuperando en el hospital. En el momento del ataque, el sicario le pidió que le entregase su cartera para posteriormente dispararle en la cabeza y dejarla inconsciente. La bala le había atravesado la cabeza y se había alojado en su pulmón derecho.

Un policía contactó a los hijos de Nancy que se contactaron con su padre, Frank, explicando la situación fortuita que atravesó su mamá. “Comenzó a llorar y estar fuera de sí, según lo que describió una de mis hijas”, relata Nancy. “Y estaba fuera de control tratando de llegar hasta donde yo estaba. Una vez que Frank pudo volar a casa, visitó a su esposa en el hospital.”, contó Nancy quien agregó que su hija describió cómo el marido cayó al suelo antes de verla.

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Sin embargo, cuando la policía comenzó a investigar, encontraron algunos datos sorprendentes en el teléfono móvil de Frank, incluidas fotografías y mensajes de texto de otra mujer. Frank había estado con ella en el momento del ataque y no en un viaje de negocios.

Una vez recuperada de la terapia intensiva, Nancy recibió una llamada telefónica de Frank y éste le confesó su adulterio. Pero lo peor vino después cuando se enteró por la policía, que su esposo (John Franklin Howard), había sido arrestado por tener una relación con el ataque que ella recibió.

Según la investigación, Frank estuvo pagando durante muchos años atrás a una banda de criminales para que asesinaran a su esposa. Los delincuentes presionaban a Frank exigiendo continuamente más y más dinero. También gastaba cientos de miles de dólares en su novia.

Tras estas revelaciones, el hombre fue sentenciado a cadena perpetua y tendrá que cumplir 30 años antes de ser considerado para la libertad condicional. Para entonces, tendrá alrededor de 85 años.

Y Nancy, pese a que había realizado votos para no divorciarse de Frank, terminó haciéndolo pero asegura que si hubiera sido absuelto ella habría estado dispuesta a reconstruir su relación y volver a casarse con él.

La mujer argumenta que “la Biblia dice que si no perdonamos a aquellos que nos han perjudicado entonces no podemos ser perdonados y no podía permitirme no perdonarlo porque no podía vivir con amargura”. Por su parte sus hijos están convencidos que su padre fue condenado de forma errónea.

 

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