TENDENCIAS

Red Uno Bolivia.- Ella es Salimata, cuando era sólo una niña de 5 años fue sometida a una mutilación genital femenina (MGF), o ablación de clítoris, que se llevó a cabo con engaños, debido a una tradicional costumbre en Senegal, lugar que visitaba con frecuencia porque tenía muchos familiares.

 

 

Aunque la mamá no estaba de acuerdo con que le practicaran la mutilación a su entonces niña, terminó siendo presionada para cumplir con las tradiciones que en algunos casos se lo realizaban por razones culturales o religiosas y que tenían por objetivo eliminar el placer sexual en las mujeres.

Salimata creció en Paris y hoy lamenta lo que tuvo que pasar cuando era solamente una niña indefensa. “Realmente no me gustó el hecho de que nos engañaran. Podía escuchar a alguien gritando mientras dos o tres personas nos sujetaban para mantenernos quietas. Entonces te cortan algo en el cuerpo, pero no sabes lo que es ni por qué lo están haciendo. En una ocasión mi madre rompió a llorar y me dijo que ella no quería que yo, su hija, fuera sometida al procedimiento. Yo también rompí a llorar…”, relató.

 

Este procedimiento es muy doloroso y puede dañar seriamente la salud de las mujeres en el parto, ya que puede causar problemas de largo plazo con las relaciones sexuales e incluso salud mental.

Tal como atraviesa la ahora joven Salimata, quien culpó a su padre que haya atravesado semejante dolor, manifiesta: “Pude hablarle y contarle sobre la forma como me dolía, los muchos doctores a los que había tenido que ir y sobre cómo ahora, no sé si es por esto, que no he podido tener un hijo.

Te puede interesar: Hombre de 40 años es acusado de violación sexual contra una niña de 12 años

Salimata vive actualmente en Inglaterra y se dedica a hacer campañas para evitar que otras mujeres atraviesen lo que ella vivió. “Tenemos que hacer algo. La gente tiene que entender de qué se trata, y tenemos que quitar la palabra ‘tabú’ para detener la MGF.

 

Compártelo en redes sociales