Con el mayor de los entusiasmos su mamá organizó el cumpleaños número ocho a Graham, se tomó mucho tiempo para preparar varias tortas y compraron pizzas junto a su esposo para todos los invitados, era la segunda vez que los dejaban plantados, lo mismo sucedió para sus 6 añitos.

El cumpleañero con una voz muy triste le dijo a su mamá: “siempre me pasa esto”, la mamá muy conmovida al ver al niño, decidió junto a su esposo, ir al puesto policial e invitar a los oficiales a la fiesta. Pues esta sorpresa pondría feliz al pequeño, porque desde muy pequeño soñó con ser policía.

Tras la llegada de los padres a su casa, los policías de turno junto a los bomberos también llegaron para compartir una torta y cantar feliz cumpleaños.

En su cuenta de Twitter, el departamento de policía dijo que los oficiales estaban “honrados de asistir a la fiesta de cumpleaños de Graham!”.

 

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