INTERNACIONALES 

Red Uno Bolivia.- La separación de los niños de sus padres inmigrantes arrestados cruzando la frontera con México, ha causado críticas contra Donald Trump, en el mundo entero y rechazo total de las Naciones Unidas, quien calificó el hecho como “inadmisible”.

La controversia se volvió una prueba clave de la determinación de Trump de llevar su postura contra la inmigración hasta las últimas consecuencias prácticas, o ceder al mayor cuestionamiento moral que le plantean figuras como la ex primera dama Laura Bush.

Casi 2.000 niños han sido separados de sus familias en tan solo seis semanas, ya que ellos no pueden ingresar en las prisiones de adultos y son recluidos en centros.

Jeb Bush, excandidato presidencial republicano, abundó en que los niñosno deberían utilizarse como instrumento de negociación” y pidió al Gobierno que acabe con esta política “sin corazón”. “El Congreso deberá llegar a un acuerdo sobre inmigración que reforme el sistema de asilo, refuerce la seguridad y abra un camino para la ciudadanía de los dreamers (soñadores)”, los migrantes que llegaron sin papeles siendo niños y han crecido en EE UU, añadió.

Te puede interesar: Trump planea enviar militares a cuidar la frontera con México

La esposa de George W. Bush publicó el domingo en The Washington Post un artículo muy duro contra la política de Trump. “Vivo en un Estado limítrofe (Texas). Valoro la necesidad de proteger y hacer cumplir la ley en nuestras fronteras internacionales, pero esta tolerancia cero es cruel. Es inmoral. Y me rompe el corazón”, escribió.

El presidente no ha dejado clara aún su opinión al respecto, pero en su punto de mira figura desde el principio la gran promesa de su campaña electoral en 2016: un muro en México que requiere un presupuesto de 25.000 millones de dólares.

CRUEL

Un audio deja en evidencia la crueldad y burla con la que se les habla a los niños, mientras ellos lloran sin consuelo alguno y dicen “mami” y “papá” una y otra vez, como si esas fueran las únicas palabras que conocen.

Los niños de la grabación tienen entre cuatro y diez años. Parecía que habían estado en el centro de detención menos de 24 horas, por lo que su angustia por haber sido separados de sus padres todavía estaba a flor de piel.
 

Compártelo en redes sociales