INTERNACIONAL

Red Uno Bolivia.- El Gobierno de China está intensificando su política de mano dura contra las congregaciones cristianas en Beijing y varias provincias chinas, destruyendo cruces, quemando biblias y ordenando que los creyentes firmen documentos renunciando a su fe, de acuerdo con una organización que monitorea el cristianismo en China.

Fu también publicó en sus redes sociales una filmación que muestra la quema de biblias e imágenes de los documentos en los cuales los firmantes renuncian a su fe cristiana, un requisito que según el activista no se exigía desde tiempos de la Revolución Cultural iniciada por Mao Zedong, entre 1966 y 1976.

Un funcionario local de la ciudad de Nanyang, en Henan, donde un pastor dijo que las autoridades quemaron biblias, cruces y muebles dijo en cambio que en la provincia respetan la libertad de culto.

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Esto se da en medio de un renacimiento religioso en el país, especialmente entre quienes profesan el cristianismo y el islam, dos religiones que en el país están asociadas a minorías étnicas o culturales que han tenido roces con las autoridades estatales, que se declaran ateas.

Por esta razón en el país abundan iglesias cristianas, en su mayoría protestantes, y otros santuarios clandestinos de diferentes credos, que funcionan a puertas cerradas.

Por otro lado, en el extremo oeste del país las autoridades también lanzaron una persecución contra musulmanes chinos de la etnia uigur, tras enviar a cerca de un millón de fieles a campos de adoctrinamiento en los que son forzados a renunciar al islam.

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