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Red Uno Bolivia.- Un año y medio después de que su hijo de 21 años se suicidara, Patricia Osorio encontró una carta en la que se despedía de ella y le confesaba las razones por las que decidió quitarse la vida, por lo que denunció públicamente al colegio San Viator, de Bogotá, Colombia, donde el joven habría estudiado, y donde presuntamente fue violado.

Ya la hermanita se había casado y como él era el menor, vivíamos juntos. Ahora quedé sola y me va a tocar salir de mi apartamento porque todos los días sigo mirando su cuarto, su cama, su ropa, las cosas que dejó. Yo le prometí a él que así mediara mi vida, iba a sacar esto a la luz“, dijo la madre en declaraciones a W Radio.

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Cuando cursaba décimo año, Daniel tomó la decisión de salirse del colegio, porque “había recibido amenazas de muerte de su abusador”. El 23 de mayo de 2017, fue a visitar a su hermana, se anunció en portería pero nunca subió al apartamento. Pasado un cuarto de hora desde su llegada los guardias de seguridad escucharon un golpe y lo vieron tirado en el piso. Daniel se quitó la vida lanzándose de un décimo piso, en el edificio en el que vivía su hermana ya casada.

Al momento del suicidio llevaba una carta en el bolsillo en la que relataba los abusos que había sufrido y las autoridades decomisaron para la investigación, contaba sobre los encuentros íntimos con los curas de su anterior colegio.

Lo sacaban en camionetas blindadas, lo llevaban a fincas de recreo lujosas que no tenía ni idea dónde quedaban. En la última carta dice: ‘Me querían convertir en una prostituta‘”.

Osorio apuntó directamente contra el sacerdote Carlos Luis Claro Arévalo, quien fungía como rector mientras su hijo estudiaba en el San Viator. “Él debe conocer todo lo que ocurrió en estos años”, señaló la madre, quien precisó que Daniel “aparte de haber sido abusado por un cura, continuó el abuso por otros curas fuera del colegio (…) lo llevaban en camionetas blindadas, lo llevaban a fincas de recreo que él ni siquiera sabía donde quedaban”, comentó la mujer, de acuerdo a los relatos del joven en la carta.

El sacerdote Albeyro de Jesús Vanegas Bedoya, también fue acusado por la víctima, quien se convirtió luego en rector de la institución y tenía antecedentes de abuso. “Él abusó de un niño en Gimnasio Los Pinos“, cuando trabajó en ese colegio y tras el escándalo se incorporó a San Viator, dijo.

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