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Red Uno de Bolivia.- Alasita”, la representación simbólica de la abundancia en miniatura, arrancó este fin de semana en el municipio de Quillacollo, en el departamento de Cochabamba, con una asistencia de 2.000 comerciantes. Devotos de la Virgen de Urkupiña llegaron en familia hasta la feria que está ubicada en la avenida Martín Cárdenas para comprar objetos comestibles y religiosos. 

“Hay canastitas desde Bs. 20, uno se lleva y la Virgen le ayudará a que nunca le falte”, expresó una de las vendedoras a La Red Uno de Bolivia en Cochabamba.

En la Plaza de las Sirenas del mismo municipio, los vendedores también comercializan artesanías, verduras, frutas, abarrotes, herramientas y material de construcción, certificados de toda índole los cuales son ofertados en precios accesibles. 

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El viceministro de Turismo, Ricardo Cox, informó de que su despacho realiza un estudio para registrar la cantidad de turistas y el movimiento económico que genera la festividad de la Virgen de Urkupiña. Cox anunció que los resultados del estudio serán presentados en dos meses. Recordó que un diagnóstico similar, realizado el año pasado, determinó que la fiesta religiosa atrajo a 800.000 turistas.

Alasita” en su inicio se realizaba detrás del templo de San Ildefonso, siendo los principales protagonistas los niños y niñas, quienes en su afán de jugar “en serio” con anterioridad cosechaban en las chacras pequeñas verduras y frutas, para luego venderlas por billetes de alasitas o calvarios.

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