EL MAÑANERO

Red Uno de Bolivia.- ¿Quién no ha recalentado un plato de comida en la noche? Seguro que muchos, ya sea por el apuro o por la falta de interés en la cocina. Sin embargo, la comida recalentada puede ocasionar problemas gastrointestinales, que a la larga pueden poner en grave riesgo la salud de las personas.

Según la nutrióloga, Verónica Ayala, hay bacterias alojadas en la comida guardada que son responsable de producir dolores estomacales y diarreas (en casos severos). Además, cada vez que un alimento es recalentado, las vitaminas y minerales (elementos muy sensibles al calor) se pierden cada vez más.

“El efecto de recalentar las comidas aumenta el dióxido de carbono en ellas, ocasionando a nivel gastrointestinal que los alimentos recalentados no puede ser asimilados por el organismo, produciendo radicales libres (compuestos pro cáncer) en estómago, intestino o colon” explicó Ayala.

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Los productos que nunca deben ser recalentados son los embutidos (hotdog y derivados), las carnes porque forman compuestos tóxicos para el organismo. La comida muy grasosa o que posee muchos condimentos tampoco debe ser recalentada.

 

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