EL MAÑANERO

Red Uno de Bolivia.-  La adolescencia es una etapa caracterizada por los cambios y las inseguridades, pero cuando nuestro hijo llega a casa diciendo “quiero hacerme un tatuaje” (o un piercing) lo primero que los padres piensan es “mi hijo es demasiado joven para tomar esa decisión”.

Los tatuajes y los piercing son marcas en la piel que significan algo, perforar el cuerpo y dibujarlo es una costumbre ancestral de varias culturas como pertenencia a una tribu o rito de iniciación, el actual uso en los adolescentes se da como un deseo de individualización en el mundo” aseguró la psicóloga Cristina Rubin de Celis.

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Es importante en los padres determinar el porqué nuestro hijo o hija quiere un tatuaje o piercing, asegurándonos que comprenda en que consiste, es decir, haciéndole entender que ambos son heridas en la piel, en el caso del tatuaje coloreado con tintas de diferentes colores; además ambos son dolorosos y permanentes, ya que si bien existen tratamientos para eliminarlos, éstos, además de caros, dejan marcas o cicatrices leves.

Para mayor información mira el siguiente vídeo:

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