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Red Uno Bolivia.-  Un empleado de la compañía con la mayor tecnología avanzada, Google, no halló mejor formar que develar una falla en el control principal de la puerta de ingreso que hackeándolo. Cuando sus compañeros y hasta el propio CEO de la empresa, quisieron entrar y se encontraron con la sorpresa de que sus tarjetas de seguridad no funcionaban.

Según reportan los colegas de Forbes, David Tomaschik, un ingeniero empleado de Google en el campus de Sunnyvale, California; descubrió que las puertas automatizadas del edificio contaban con un grave fallo de seguridad.  De una compañía del tamaño de Google se esperaría que la seguridad al interior de sus oficinas corporativas fuera extrema. Pero resulta que no ya que el sistema de acceso de las puertas, que utiliza tarjetas RFID; usaba una clave de cifrado fija.

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Al descubrir que absolutamente todos los dispositivos de Software House utilizaban una clave de cifrado fija. Tomaschik sólo tuvo que replicar la clave para armar y validar sus propios comandos.

Por fortuna le advirtió del problema a Google y ya lo han solucionado. Pero queda la historia para constatar que nadie de salva de ser hackeado. Hasta la puerta de la oficina.

 

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