El Origami, también conocido como papiroflexia es el arte de crear esas simpáticas figuras a partir de papel doblado.

Si bien muchas personas lo usan como terapia, otras le sacan algún beneficio económico. Sin embargo, el Origami en sí mismo es una fuente rebosante de beneficios a la salud humana que deberías conocer y aprovechar.

Aquí te presentamos algunos de ellos.

  1. El enfoque en una figura específica permite el desarrollo de la concentración mental y visual.
  2. Desarrolla una motricidad fina a partir de la coordinación mano-ojo.
  3. Estimula el cultivo de la paciencia y la constancia al estar expuesto a varios intentos y repeticiones para lograr la figura esperada.
  4. El Origami fortalece la autoestima y la relajación cuando logramos obtener el resultado deseado con esfuerzo mientras relajamos los nervios en el proceso.
  5. La memoria mejora con el Origami pues, mientras haces los pliegues de las figuras debes recordar el avance y lo que te falta para terminar.

Muchos terapeutas recomiendan la práctica del Origami en los niños con el objetivo de estimular las zonas del cerebro que determinan el desarrollo de habilidades y destrezas motoras, emocionales y de funcionamiento de la memoria.

En adultos por su lado, el Origami es una terapia útil para aliviar tensiones provocadas por el estrés, al tiempo que ayuda a contener los efectos no deseados de la hiperactividad fortaleciendo la paciencia y la relajación.

Compártelo en redes sociales