Fue subastada en Estados Unidos por una cifra millonaria y ya es una de las piezas más caras de la historia de los Mundiales.
24/08/2026 11:01
Escuchar esta nota
En Dallas, Texas, se escribió un nuevo capítulo para una de las reliquias más famosas del fútbol. El balón con el que Diego Maradona le convirtió los dos goles a Inglaterra en los cuartos de final de México 86 fue vendido en subasta.
La operación estuvo a cargo de la casa Heritage Auctions, que organizó pujas en línea y presenciales. El valor final fue de 3.355.000 dólares, unos 2,8 millones de euros, incluyendo las comisiones. El precio de salida había sido de 2,5 millones.
Los especialistas de Heritage habían proyectado que la pelota podía llegar hasta los 10 millones de dólares, una cifra que finalmente no se alcanzó, pero que igual marca el peso simbólico del objeto.
El recorrido de ese balón es conocido. Perteneció durante 36 años al árbitro tunecino Ali Bennaceur, quien dirigió el partido del 22 de junio de 1986 en la capital mexicana y se llevó la pelota tras el pitazo final.
Bennaceur la puso a la venta en noviembre de 2022 a través de la firma británica Graham Budd Auctions en Londres. En esa oportunidad se vendió por 2 millones de libras esterlinas, antes de volver ahora al circuito internacional.
En la misma jornada de Dallas se remató otra pieza histórica: la bata que usó Muhammad Ali tras su victoria ante Joe Frazier en el Campeonato Mundial de octubre de 1975. Se vendió por 549.000 dólares.
Ambos objetos cuentan con documentación que certifica su procedencia, un requisito clave en el mercado de coleccionismo de Estados Unidos, donde se exigen protocolos estrictos de autenticidad para que las piezas alcancen cotizaciones millonarias.
Mira la programación en Red Uno Play
