El bus blindado que trasladaba al plantel xeneize fue apedreado por hinchas locales a metros del ingreso al estadio. No hubo heridos. Horas después, el equipo de Arruabarrena consiguió el empate 1-1 y el pase a semifinales de la Sudamericana.
16/09/2026 10:00
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Un grave episodio de violencia se registró anoche en San Pablo, minutos antes del partido entre San Pablo y Boca por la vuelta de los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
El micro que llevaba a la delegación xeneize fue atacado con piedras por un grupo de hinchas del conjunto brasileño cuando transitaba los últimos metros hacia el estadio Morumbí. Pese a la virulencia del ataque, el hecho no pasó a mayores porque el vehículo era blindado: no se rompieron vidrios y ninguno de los jugadores ni de los integrantes del cuerpo técnico resultó herido.
Según mostraron las transmisiones brasileñas, la policía había montado un operativo con vallas a los costados de la calle para evitar el contacto entre los simpatizantes y el plantel visitante. Sin embargo, el cordón no alcanzó para impedir el lanzamiento de proyectiles y los cánticos intimidatorios que bajaban desde la tribuna, entre ellos el amenazante “Van a morir”.
La delegación llegó al estadio alrededor de las 20 y se dirigió de inmediato al vestuario para preparar el encuentro que estaba programado para las 21.30 y que definía un lugar en las semifinales.
En lo deportivo, Boca hizo valer la ventaja conseguida en la ida en La Bombonera, donde se había impuesto 1-0 con gol de Miguel Merentiel. Anoche, con el 1-1 en Brasil, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena selló la clasificación a la próxima instancia del torneo continental.
