Con el instinto asesino del lobo y la confianza del perro doméstico, estos animales representan una amenaza "letal" para la cadena alimentaria y los habitantes de la región de Ladakh.
17/05/2026 19:16
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En las gélidas alturas del Himalaya, un nuevo depredador comienza a ganar terreno, desafiando las leyes de la naturaleza y la seguridad de los pobladores. Se trata del khipshang, un híbrido resultante de la cruza entre perros domésticos y lobos del Himalaya, cuya población ya se estima en al menos 80 ejemplares en la región de Ladakh.
El término, que proviene del idioma tibético local, fusiona las palabras “khi” (perro) y “shangku” (lobo). Según una investigación publicada por NewScientist, este fenómeno ha cobrado fuerza en los últimos diez años debido a un desequilibrio poblacional extremo: cerca de 25.000 perros conviven en el mismo territorio con apenas unos cientos de lobos silvestres, según publica Clarín.
Una combinación "letal" de genes
Lo que más preocupa a los expertos no es solo la existencia de la especie, sino su comportamiento impredecible. Tsewang Namgail, director del Snow Leopard Conservancy India Trust, advierte que el khipshang posee una dualidad peligrosa.
“Tiene la valentía y la habituación de un perro y el instinto asesino del lobo; esa es una combinación letal”, explicó Namgail.
A diferencia de los lobos puros, que suelen evitar el contacto con los asentamientos humanos, estos híbridos han heredado la falta de temor hacia las personas. El cineasta y naturalista Mohammad Imran refuerza esta preocupación: “No temen a los humanos”, lo que los convierte en una amenaza directa en zonas urbanas y rurales.
Crisis sanitaria y ataques en aumento
La situación en Leh, la capital regional, ya es crítica. El hospital local reporta un promedio de cuatro a cinco mordeduras por día. En tiempos recientes, al menos cuatro personas han perdido la vida tras ser atacadas por caninos en la zona, aunque todavía se investiga cuántos de estos ataques corresponden específicamente a los nuevos híbridos.
El crecimiento de la población canina se debe a factores complejos:
Creencias religiosas: En la cultura budista local, la esterilización y cualquier daño a los animales están mal vistos.
Presencia militar: El ejército utiliza perros para alertar sobre movimientos en las fronteras, aumentando el número de caninos en zonas remotas.
Vulnerabilidad del lobo: Los lobos del Himalaya están perdiendo territorio y sufren enfermedades constantes, lo que facilita que busquen parejas entre los perros domésticos.
Un vacío en la cadena alimentaria
Desde el punto de vista biológico, todos los perros pueden cruzarse con lobos al pertenecer al género Canis, pero en el Himalaya este cruce se da de forma natural con razas grandes y resistentes.
Namgail concluye que el khipshang representa un riesgo sistémico: “Como se trata de especies nuevas, no tienen un lugar en la cadena alimentaria y es muy frágil alterarla. Eso las hace peligrosas para todos nosotros”. Mientras la ciencia intenta comprender mejor a este híbrido, los habitantes de las montañas caminan con un ojo puesto en las sombras, donde el miedo al hombre parece haber desaparecido.
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