El nuevo presentador llega a la pantalla con la premisa de un periodismo cercano, humano y con sentido de servicio.
13/09/2026 5:00
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Red Uno de Bolivia fortalece su propuesta televisiva matutina con la incorporación del reconocido comunicador Sebastián Justiniano a la conducción del programa El Mañanero. El presentador asume el reto de ingresar a los hogares bolivianos desde las primeras horas del día con un enfoque centrado en la empatía, el rigor informativo y la cercanía con la audiencia.
La llegada del profesional a la pantalla de la red naranja marca una etapa orientada a explicar los hechos cotidianos de forma clara y accesible para toda la familia. Con una marcada disciplina para afrontar las jornadas madrugadoras, Justiniano busca consolidar un espacio de credibilidad donde la población se sienta realmente escuchada y acompañada.
Es una responsabilidad muy linda… Las mañanas son parte de la rutina de las familias; mientras se preparan para trabajar, llevar a sus hijos al colegio o simplemente empezar su día, nosotros entramos a sus hogares.
Me encantaría que no sólo me vean como ‘el que lee las noticias’ sino como alguien que los acompaña, conversa con ellos y les cuenta lo que necesitan saber para arrancar el día.
El horario del programa es bien tempranito en la mañana, y no siempre todos nos levantamos con el pie derecho… dicho esto, siempre debemos darle los buenos días a la gente con una sonrisa sincera, cargada de energía y positivismo.
Informar con claridad y contundencia, pero sin perder la cercanía con la gente. Tratar ante todo que la gente sienta y sepa que estamos conversando con ellos y no así solamente hablándole a una cámara.
Cuando una persona está pasando por un momento difícil, ante todo, primero debemos entender la situación y escuchar a cabalidad lo que está sucediendo.
Nuestro trabajo puede ayudar a visibilizar un problema y, muchas veces, abrir puertas para encontrar una respuesta. Por ende, trataré cada historia con el debido respeto y consideración que se merece, intentaré entender lo que la persona quiere expresar y a partir de eso, hacer las preguntas necesarias para que su voz realmente llegue a quién o quiénes puedan colaborar en lo que puedan.
Creo que la experiencia te enseña que, en esos momentos de tensión, es cuando más puntuales hay que ser en cuanto a la información que se tiene en el momento. En ese tipo de ocasiones trato de volver a lo básico: qué sabemos, qué está confirmado y qué falta verificar. La gente quiere saber la información, pero también necesita sentir que quien se la está contando se la comunicará con claridad y responsabilidad.
En el ámbito deportivo, el comunicar la muerte del profe Xavier Azkargorta fue lo que más me golpeó… fue difícil de informar. A mi parecer, le dolió tanto al futbolero como al no futbolero. El profe fue un técnico extranjero que se enamoró de nuestro país, se identificó al 100%, además de ser el último DT que nos llevó a un mundial.
Pasarán generaciones y se seguirá hablando del profe, su amor por nuestro país y toda su trayectoria marcaron un antes y un después en el fútbol boliviano.
Sin lugar a dudas, mi relación con Dios es lo más importante para mí.
Los valores que más me representan son el respeto, la bondad y la lealtad. Diría que me gusta ser cercano a la gente. En mis relaciones interpersonales me gusta escuchar, conversar y tratar de ayudar de cualquier manera a quien me necesite.
Soy de esta manera tanto dentro y fuera de la pantalla… al final, el micrófono o la televisión no deberían cambiar quién sos.
Llego con muchas ganas de sumar, aprender de mis colegas y también de las experiencias que vaya teniendo dentro de este hermoso programa.
Es definitivamente un grupo muy bonito y sano, por ende, me encantaría encajar de la mejor manera. Asimismo, que la gente pueda conectar conmigo de una manera natural y orgánica.
Para mí, una noticia está bien explicada cuando la población (grandes y chicos) entiende por qué debería importarle y prestarle atención.
La política o la economía, por ejemplo, muchas veces parecen temas lejanos, pero terminan afectándonos a todos de una u otra manera.
Sea cual sea la noticia, mi intención será explicar lo qué pasó de la manera más clara posible… si después de escuchar una noticia, la gente dice “ah, ahora entiendo cómo esto me afecta”, creo que hicimos bien nuestro trabajo.
La verdad es que madrugar cuesta, por ende, requiere de mucha disciplina y preparación. Sin embargo, creo que cuando uno disfruta lo que hace, también encuentra la manera de adaptarse.
La clave es organizarse, descansar adecuadamente y prepararse para llegar informado. Además, la energía que le transmitimos a la gente debe ser positiva para que no solo se informen correctamente sino también tengan un alegre inicio de jornada.
Me gustaría que la gente termine el programa sintiendo que empezó el día bien informada, con un equipo de periodistas y presentadores impecables con credibilidad. Al mismo tiempo, me gustaría que la población también se haya sentido acompañada; que sientan que, durante esas horas, tuvieron un espacio cercano y agradable para comenzar su día.
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