La advertencia municipal es clara: desde el 2 de noviembre, las unidades que mantengan pisos rotos, asientos deteriorados u otras deficiencias verificadas durante las inspecciones deberán salir de circulación.
05/10/2026 11:48
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La Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra anunció una serie de medidas destinadas a ordenar y modernizar el transporte público. Entre las principales acciones figura un censo del 100% de las unidades, controles sobre el estado de los micros, autorizaciones temporales para las líneas y un proyecto para incorporar 1.000 unidades eléctricas al sistema de transporte de la capital cruceña.
El alcalde Manuel Saavedra informó que la administración municipal ya comenzó a inspeccionar las condiciones de los vehículos y estableció obligaciones concretas para los operadores. Según explicó, los transportistas tendrán 30 días para reparar sus unidades, principalmente los desperfectos que afectan directamente a los pasajeros.
Entre las exigencias mencionó la reparación de pisos deteriorados, el arreglo de asientos y ventanas, además de otras condiciones necesarias para que los micros puedan continuar prestando el servicio.
La advertencia municipal es clara: desde el 2 de noviembre, las unidades que mantengan pisos rotos, asientos deteriorados u otras deficiencias verificadas durante las inspecciones deberán salir de circulación.
Saavedra señaló que estos controles no estarán únicamente a cargo de funcionarios municipales. La fiscalización también podrá involucrar a concejales, juntas vecinales y organizaciones de la sociedad civil, que podrán registrar mediante fotografías las deficiencias detectadas en el interior de los vehículos y reportar la línea a la que pertenecen.
“Estas son obligaciones, no compromiso”, remarcó la autoridad al referirse a las tareas que deben cumplir los operadores del transporte público.
Censo total y autorizaciones temporales
Otro de los puntos centrales anunciados por la Alcaldía es el registro de la totalidad de los vehículos que prestan el servicio en Santa Cruz de la Sierra.
Los transportistas tendrán 60 días para inscribir todas sus unidades en el municipio. Saavedra sostuvo que, una vez cumplido ese plazo, los vehículos que no estén registrados no deberían continuar trabajando en la capital cruceña.
El objetivo, según explicó, es contar con información completa sobre la cantidad de micros que operan actualmente y utilizar ese registro para avanzar en un nuevo ordenamiento de las líneas, especialmente frente a la existencia de recorridos sobrepuestos. En este proceso, la Alcaldía prevé otorgar autorizaciones temporales, mientras se define una transformación más profunda del sistema de transporte.
La medida responde, de acuerdo con la explicación del alcalde, a que el municipio pretende evitar concesiones de largo plazo que puedan dificultar la transición hacia nuevas unidades y hacia otra matriz energética.
La apuesta por los buses eléctricos
Uno de los anuncios de mayor alcance es el proyecto para incorporar aproximadamente 1.000 unidades eléctricas al transporte público de Santa Cruz de la Sierra.
Saavedra indicó que el municipio ya inició conversaciones con entidades del sistema financiero y que también existe interés de financiadores internacionales y de organismos de cooperación para apoyar la renovación de la flota.
La intención es que las primeras unidades puedan comenzar a llegar durante el próximo año, aunque el alcalde señaló que se trabajará para acelerar los plazos.
El planteamiento contempla vehículos con capacidad aproximada de 40 a 50 pasajeros y con dos puertas: una destinada al ingreso y otra a la salida de los usuarios. La idea es mejorar el flujo de pasajeros y evitar los problemas que se generan cuando las personas intentan subir y bajar por el mismo acceso.
Más allá de la renovación de los vehículos, la Alcaldía pretende modificar progresivamente la estructura completa del transporte público.
Prueba piloto en diciembre
Como parte de ese proceso, el municipio prevé implementar una prueba piloto hasta diciembre en la avenida Grigotá, además de actualizar el plan de movilidad urbana elaborado con apoyo de la cooperación japonesa JICA.
El alcalde explicó que el proyecto contempla también la construcción de nuevas paradas desde el próximo año, con el objetivo de que los pasajeros suban y bajen de los vehículos en puntos establecidos.
A esto se suma el proyecto de implementación de semáforos inteligentes, que, según las estimaciones mencionadas por Saavedra, podría mejorar entre un 20% y un 30% la movilidad urbana una vez que el sistema esté operativo.
La Alcaldía sostiene que estas medidas forman parte de un plan de movilidad urbana que se viene trabajando desde el inicio de la gestión municipal y que busca modificar de manera gradual el sistema de transporte de la ciudad.
La tarifa y el riesgo de nuevos paros
El anuncio de las medidas llega después de la controversia generada por el incremento de la tarifa para pasajeros adultos. Saavedra defendió la decisión argumentando que el municipio también tiene la responsabilidad de garantizar que la población pueda movilizarse cuando existen medidas de presión del transporte público.
El alcalde puso como ejemplo el transporte alternativo que aparece durante los paros, cuando vehículos como camionetas, camiones o chatas son utilizados para trasladar pasajeros a un costo que, según su declaración, puede alcanzar los cinco bolivianos por persona.
Afirmó que esta situación expone a los usuarios a condiciones inseguras y genera dificultades para quienes necesitan llegar a sus fuentes laborales o trasladar a sus hijos.
Pero la autoridad también lanzó una advertencia respecto a eventuales nuevas medidas de presión del transporte.
Consultado sobre si los paros se terminarían con el acuerdo alcanzado, Saavedra respondió que, si se produce un nuevo paro del transporte público, la ley quedaría anulada.
“Si es que llegara a haber un paro de transporte público de aquí para adelante, se anula la ley”, afirmó.
Mientras tanto, la Alcaldía busca que las medidas anunciadas permitan avanzar desde el control de las unidades actuales hacia una transformación más amplia del sistema. El desafío planteado por la gestión municipal pasa ahora por cumplir los plazos de reparación, completar el censo de los vehículos, reorganizar las líneas y concretar el financiamiento para la renovación de la flota.
El proyecto de los 1.000 buses eléctricos, junto con la prueba piloto prevista para diciembre, se convierte así en uno de los principales componentes de la propuesta municipal para cambiar el transporte público de Santa Cruz de la Sierra.
