Pese al refuerzo de las barreras físicas en Colchane y Pisiga, reportes muestran que contrabandistas continúan utilizando pasos alternativos, puentes improvisados y rutas alejadas de los controles para ingresar vehículos y mercancías a Bolivia.
10/08/2026 21:00
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Las zanjas construidas en sectores de la frontera entre Chile y Bolivia se han convertido en una barrera para el tránsito irregular, aunque no han logrado detener por completo el contrabando de vehículos, mercancías y otros productos.
Según el reporte, estas estructuras comenzaron a construirse en septiembre de 2017, durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet, con el objetivo de combatir el narcotráfico, el contrabando, el robo de vehículos y el paso irregular de personas.
En 2026, el Gobierno chileno reforzó y aumentó la profundidad de algunas zanjas, principalmente en la zona de Colchane, como parte de las acciones contra el contrabando y el traslado de vehículos robados.
Desde Bolivia se expresó respeto a las determinaciones adoptadas por Chile para reforzar la seguridad en su territorio.
Contrabandistas buscan formas de superar las barreras
Los controles físicos no han impedido que aparezcan nuevos métodos para atravesar la frontera.
Según el informe, en abril de 2026 dos ciudadanos bolivianos fueron detenidos cuando presuntamente utilizaban una retroexcavadora para rellenar una zanja en Colchane y habilitar nuevamente un paso vehicular clandestino.
Posteriormente, en junio, fue detectado un puente clandestino construido sobre una de las zanjas, estructura que fue destruida por las autoridades chilenas bajo el argumento de que facilitaba el tránsito irregular de vehículos y mercancías.
Rutas alternas continúan operando
Imágenes difundidas en redes sociales muestran vehículos circulando por caminos alejados de los controles fronterizos.
Según el reporte, en algunas de estas rutas los conductores dependen del conocimiento de personas de las comunidades para atravesar extensas zonas del altiplano y evitar los puntos de fiscalización.
El material difundido muestra incluso grupos de camiones desplazándose por rutas no habilitadas, lo que evidencia que, mientras se fortalecen determinados sectores de la frontera, continúan apareciendo pasos alternativos.
Chile registró miles de vehículos robados
De acuerdo con los datos mencionados en el informe, durante 2025 se registraron alrededor de 36.900 robos de vehículos en Chile, equivalente a un promedio aproximado de 101 motorizados por día.
Parte de estos vehículos tendría como posible destino Bolivia, de acuerdo con los reportes recibidos por las autoridades policiales.
En lo que va del año, DIPROVE recibió información sobre aproximadamente 10 a 15 vehículos robados en Chile que podrían intentar ingresar a territorio boliviano.
“En este año debe ser aproximadamente unos 10 o 15 directamente de Chile, donde ellos han informado que probablemente podrían ingresar a Bolivia”, explicó un representante policial.
Operativo evitó ingreso de siete camionetas
La coordinación entre autoridades de ambos países habría permitido recientemente frustrar el ingreso de siete camionetas de alta gama presuntamente robadas en Chile.
Según la información proporcionada, los vehículos fueron encontrados dentro de una mina abandonada próxima a la frontera.
La Policía explicó que los motorizados habrían sido ocultados en ese lugar debido a las dificultades para atravesar hacia territorio boliviano.
Desde DIPROVE consideran que las zanjas han contribuido a reducir algunos pasos utilizados por organizaciones delictivas, aunque reconocen que no constituyen una solución definitiva.
“Es como ponerle un candado a una casa. La persona que quiera cometer un delito se ve dificultada en su trabajo. Si bien no va a frenar tal vez este proceso, al menos lo va a ralentizar”, explicó un efectivo.
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