La onda expansiva del Cuartel Bolívar destrozó la cocina de la vivienda de la familia Quispe Aquino. Minutos antes, los integrantes subieron al piso superior por una corazonada.
04/09/2026 20:22
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Una verdadera tragedia con suerte se vivió en el municipio de Viacha, donde una familia se salvó de milagro luego de que la onda expansiva de la explosión registrada en el Centro General de Mantenimiento del RAM-2 “Bolívar” lanzara un pedazo de metal, parte de una rueda de vehículo, hasta su vivienda, ubicada a dos kilómetros y medio de distancia del recinto militar.
El violento impacto funcionó como una guillotina que destruyó la infraestructura de la cocina, ubicada en la planta baja, destrozando ladrillos, reventando la ventana desde el marco y doblando un grueso perfil de fierro. La propietaria del inmueble, perteneciente a la familia Quispe Aquino, relató los dramáticos momentos previos al hecho, señalando que se salvaron gracias a la oportuna decisión de su esposo.
“Estábamos almorzando aquí y él dijo: 'Vamos arriba'. Yo le dije: '¿Para qué? Almorzaremos acá'. Me insistió: 'No, vamos arriba'. A tanta insistencia fuimos. Le llamó molesto a mi hijito Alan: '¿Vas a subir o no?'. Subió, y segundos después ahí pasó esto. Más bien, yo digo, gracias a Diosito nos hemos salvado”, relató la afectada.
A raíz de los graves daños estructurales que arrancaron los marcos de las paredes, los vecinos y la familia afectada han solicitado la presencia de la Policía Boliviana para brindar seguridad en la zona, temiendo por la estabilidad de las construcciones y ante el temor generado por las detonaciones que sacudieron el municipio.
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