El Gobierno presentó su nueva política antidroga 2026-2030 con una apuesta por desarticular las redes del narcotráfico, golpear sus finanzas y fortalecer la cooperación internacional. La estrategia llega en un contexto de aumento de los cultivos de coca, especialmente en el Trópico de Cochabamba.
08/09/2026 14:40
Escuchar esta nota
El Gobierno presentó la política antidroga 2026-2030, que plantea fortalecer la inteligencia financiera y criminal, el control territorial y la cooperación internacional para combatir al narcotráfico y desarticular organizaciones criminales transnacionales.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, señaló que las organizaciones criminales están ampliando sus redes, diversificando rutas y mercados e incorporando nuevas tecnologías para movilizar recursos financieros y logísticos a través de las fronteras.
“La interdicción y erradicación continúan siendo fundamentales, pero resultan insuficientes si las organizaciones criminales conservan sus estructuras de mando, financiamiento, logística y capacidad de reorganización”, afirmó.
Nueve ejes estratégicos
Oviedo explicó que la nueva política contempla nueve ejes estratégicos destinados a proteger a la población, fortalecer las capacidades del Estado y reducir el poder económico, operativo y territorial del narcotráfico.
La estrategia incluye acciones de inteligencia estratégica y financiera, investigación criminal, recuperación de activos, control de precursores químicos, innovación tecnológica, justicia e integridad institucional.
El plan también incorpora medidas de prevención del consumo de drogas, tratamiento, rehabilitación y reintegración social, además del control responsable de los cultivos de coca y el desarrollo integral sostenible.
Cooperación internacional
El ministro de Gobierno destacó que la lucha contra el narcotráfico requiere una respuesta coordinada entre países, debido al carácter transnacional de las organizaciones criminales.
En ese marco, Bolivia plantea fortalecer el intercambio de información, la inteligencia criminal y financiera, el control fronterizo y de precursores, la recuperación de activos y la cooperación técnica y tecnológica.
“La respuesta frente al narcotráfico debe ser bilateral, regional y multilateral porque las organizaciones criminales operan en red y los Estados también deben responder de manera articulada”, sostuvo Oviedo.
El plan se presenta tras informe sobre cultivos de coca
La presentación de la política antidroga se realizó después del informe de monitoreo de cultivos de coca 2025 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc).
Según el reporte, Bolivia registró 36.400 hectáreas de coca en 2025, frente a las 34.000 hectáreas de 2024, lo que representa un incremento del 7%.
El mayor crecimiento se concentró en el Trópico de Cochabamba, donde la superficie cultivada aumentó de 14.275 a 17.460 hectáreas, un incremento del 22%.
Oviedo afirmó que estos datos representan un desafío para el Estado y demandan recuperar la capacidad de intervención y fortalecer las acciones de control de los cultivos excedentarios e ilegales.
“Frente a una amenaza que no reconoce fronteras, Bolivia responde con más Estado, más cooperación y una decisión firme de proteger su futuro”, concluyó.
Mira la programación en Red Uno Play
