Durante la reflexión dominical, Monseñor exhortó a los fieles a no dejarse dominar por el miedo o las frustraciones, a mantenerse firmes tanto en la abundancia como en la escasez y recordó que “la misión empieza por casa”.
11/10/2026 10:08
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Durante la celebración eucarística de este domingo, Monseñor Juan Gómez centró su reflexión en la esperanza, la perseverancia y el compromiso de los cristianos con su fe, incluso en medio de dificultades económicas, personales o familiares.
“La Iglesia nos invita a mirar hacia adelante con esperanza. Yo creo que eso tiene que ser siempre lo que a nosotros nos debe comprometer cada día: mirar hacia adelante con esperanza, no con miedo, no con frustraciones”, expresó durante la homilía.
El religioso explicó que las lecturas bíblicas de la jornada muestran que, aun después de momentos de sufrimiento, es posible encontrar una nueva oportunidad y recuperar el ánimo para continuar.
Aprender a vivir en la abundancia y en la escasez
Gómez también reflexionó sobre la enseñanza de San Pablo y señaló que las personas deben estar preparadas tanto para los momentos de bonanza como para aquellos de escasez.
Recordó que una de las principales dificultades aparece cuando una persona se acostumbra únicamente a la abundancia y luego no sabe cómo afrontar tiempos adversos.
“Estamos invitados también a seguir al Señor desde la escasez, desde nuestra sencillez, desde nuestra pobreza, desde lo poco que tenemos y saber ser siempre agradecidos”, afirmó.
En ese contexto, señaló que los bienes materiales no deben entenderse únicamente como posesiones individuales, sino como una responsabilidad.
“Simplemente somos administradores, somos administradores de los bienes del Señor aquí en la tierra”, sostuvo, al pedir responsabilidad y agradecimiento por lo recibido.
Pide no poner excusas para vivir la fe
Mons. Gómez llamó también a los fieles a valorar el domingo como día dedicado al Señor y pidió no relegar la participación religiosa por otras actividades.
Señaló que muchas veces las personas encuentran excusas para no participar de la misa o para colocar otras prioridades por delante de su vida espiritual.
“No nos olvidemos que el domingo es día del Señor, no nos olvidemos qué dice el tercer mandamiento: santificar la fiesta”, recordó.
“La misión empieza por casa”
Al encontrarse en octubre, mes dedicado especialmente a las misiones, Mons. Gómez recordó que la tarea misionera no debe reducirse únicamente a este periodo del año.
“Las misiones son los 365 días del año”, enfatizó.
Además, pidió a los creyentes comenzar esa labor en su entorno más cercano.
“Yo siempre digo: la misión empieza por casa. Esa responsabilidad misionera empieza por casa, primero yo, mi familia, mi entorno”, expresó.
El religioso destacó también el trabajo de misioneros y misioneras que dejan a sus familias y sus países para llevar el mensaje cristiano a otras comunidades.
