El viceministro de Transparencia cuestionó que, a pesar de haberse invertido más de 400 millones de bolivianos en tecnología, los controles internos operaban de manera insegura en hojas de cálculo de Excel.
11/09/2026 16:36
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En una conferencia de prensa brindada al mediodía de este viernes, el viceministro de Transparencia, Marcelo Yamil García, presentó un informe sobre la investigación e intervención realizada a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). La autoridad gubernamental reveló que las pesquisas no se limitan a resolver los problemas de abastecimiento de combustible en distritos específicos, sino que buscan identificar las causas estructurales y a los presuntos responsables para evitar que estas irregularidades se repitan en el futuro.
Durante su exposición, el viceministro clasificó los hallazgos en cuatro modalidades principales dentro de la cadena de comercialización y distribución de carburantes:
Despachos sin factura previa: La normativa establece que el proceso debe seguir un orden riguroso: pago, facturación, orden de despacho y asignación. Sin embargo, se detectaron más de 30 casos concretos donde los despachos se ejecutaron primero y las facturas se emitieron después, evidenciando una alta discrecionalidad en el proceso.
Sobreasignación de cupos: Se identificaron clientes directos que recibieron cupos que superaron casi el 200% del límite permitido (alcanzando más del 199%), una falla atribuida a la ausencia de un control trazable.
Concentración irregular de retiros: Se detectaron más de 40 situaciones donde retiros programados para cumplirse de manera paulatina a lo largo de varios días fueron entregados en una sola jornada, evadiendo los criterios de planificación.
Desvíos frente a la media regular: Se constató un grupo de casos en los que los volúmenes de combustible retirados superaron de forma significativa los porcentajes que regularmente debían asignarse.
Cuestionan millonaria inversión tecnológica sin trazabilidad
Como factor principal de estas anomalías, García señaló la falta de registros trazables al interior de la estatal petrolera. El viceministro denunció que las conciliaciones de los despachos se realizaban en planillas de Excel y que el sistema utilizado permitía a los usuarios realizar modificaciones posteriores de forma retroactiva.
Ante esta situación, la autoridad cuestionó el uso de los recursos del Estado, detallando que, en los últimos cinco años, YPFB ha gastado más de 400 millones de bolivianos en infraestructura tecnológica. Entre los rubros mencionados figuran:
Más de 5,2 millones de bolivianos en soluciones de backup.
5,2 millones de bolivianos en servicios de orquestación, automatización y respuesta de ciberseguridad.
4,2 millones de bolivianos en servicios de enlace de comunicaciones.
Casi un millón de bolivianos en un servicio de inteligencia de amenazas y protección de marca.
"No consideramos razonable ni admisible que habiendo gastado más de cuatrocientos millones de bolivianos en infraestructura tecnológica se tengan que hacer las conciliaciones en una tabla de Excel que no genera seguridad", enfatizó el viceministro, concluyendo que dicha inversión millonaria no logró traducirse en un sistema digital trazable que frene la corrupción en la institución.
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