Los presidentes de Bolivia y Chile protagonizaron la fotografía oficial en el helipuerto de la Casa Grande del Pueblo, con el Illimani y la ciudad de La Paz como escenario.
16/10/2026 11:32
Escuchar esta nota
Con el imponente Illimani y el paisaje de La Paz como telón de fondo, los presidentes Rodrigo Paz y José Antonio Kast protagonizaron las fotografías oficiales de una jornada histórica para las relaciones entre Bolivia y Chile.
El encuentro se desarrolla en el marco de la visita oficial del mandatario chileno, quien llegó la mañana de este viernes a Bolivia con el objetivo de impulsar una nueva etapa de diálogo y cooperación bilateral.
Después de 71 años, un presidente de Chile vuelve a Bolivia en una visita de esta naturaleza. El último antecedente corresponde a agosto de 1955, cuando el entonces mandatario chileno Carlos Ibáñez del Campo visitó el país.
El diario chileno La Tercera destacó el carácter histórico del viaje y la oportunidad que representa para avanzar en asuntos de interés común entre ambas naciones.
Kast arribó acompañado por el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna; la ministra de Energía, Ximena Rincón; el senador Manuel José Ossandón, y los gobernadores de Arica y Parinacota, Diego Paco; Tarapacá, José Miguel Carvajal; y Antofagasta, Ricardo Díaz.
A su llegada al Aeropuerto Internacional de El Alto, fue recibido por el canciller boliviano, Héctor Huanca, y el gobernador de La Paz, Luis Revilla, quien lo declaró huésped ilustre.
La agenda presidencial contempla ceremonias protocolares, un encuentro privado entre Paz y Kast, reuniones ampliadas con sus respectivos equipos de trabajo y la firma de instrumentos bilaterales.
Uno de los momentos centrales será la declaración conjunta de los mandatarios, en la que se espera conocer los principales compromisos asumidos y los alcances concretos de la cooperación entre ambos países.
La visita también incluye un encuentro con gobernadores de regiones fronterizas, con el propósito de fortalecer la coordinación territorial y promover oportunidades de integración económica y logística.
La reunión entre Paz y Kast abre una oportunidad para impulsar una nueva etapa en la relación entre Bolivia y Chile, marcada por diferencias históricas, asuntos pendientes y la necesidad de fortalecer los vínculos económicos.
De acuerdo con la agenda difundida, las conversaciones abarcan minería, comercio, conectividad digital, salud, energía, infraestructura y seguridad fronteriza. Sin embargo, el alcance definitivo de cada iniciativa deberá establecerse a partir de los documentos que suscriban los gobiernos.
Ambos países buscan explorar mecanismos de intercambio de información y experiencias en torno a minerales críticos, exploración, inversiones y prácticas ambientales. La cooperación en este sector podría abrir nuevas oportunidades para el desarrollo productivo y la atracción de capitales.
Otro de los ejes es la modernización del marco comercial vigente, con el objetivo de reducir barreras, facilitar el intercambio de bienes y servicios e impulsar las inversiones entre ambos países.
La agenda también contempla propuestas para fortalecer la conectividad digital y explorar alternativas de conexión con redes de cables submarinos del Pacífico. Estas iniciativas apuntan a mejorar la infraestructura de comunicaciones y ampliar las posibilidades de integración regional.
En materia sanitaria, se plantean mecanismos para facilitar la atención de emergencias en hospitales públicos a ciudadanos de ambos países, además de fortalecer la vigilancia epidemiológica, la investigación, la capacitación y el intercambio de información de laboratorio.
Los alcances de estas propuestas dependerán de los acuerdos específicos que logren concretarse.
La posible interconexión eléctrica entre ambos países figura entre los asuntos de interés bilateral. También se consideran iniciativas relacionadas con la capacidad portuaria y la conectividad ferroviaria entre Antofagasta y Oruro, con miras a mejorar el transporte y la logística regional.
El control migratorio y la lucha contra el crimen organizado también forman parte de la agenda. Los gobiernos buscan fortalecer la coordinación y el intercambio de información para enfrentar delitos como la trata y el tráfico de personas, el contrabando y el narcotráfico.
