Según el relato de una vecina, el ciudadano peruano llegó a Bolivia y fue recogido por personas que le habrían indicado que permanecería alojado en una casa. El contacto que supuestamente coordinó su llegada sería, según lo que el joven le contó, un amigo de su tío.
09/10/2026 10:30
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Un joven ciudadano peruano, de entre 21 y 22 años, habría pasado de una supuesta invitación para alojarse en Santa Cruz a una situación de privación de libertad, de la que logró escapar para pedir auxilio a vecinos de la urbanización Vallecitos. La vivienda donde presuntamente estuvo retenido permanece precintada mientras la Policía desarrolla las investigaciones para esclarecer lo ocurrido e identificar a los posibles responsables.
De acuerdo con la información preliminar, el joven llegó a Bolivia después de recibir una invitación. Sin embargo, las circunstancias de su llegada y el supuesto vínculo entre la persona que debía recogerlo del aeropuerto y su entorno familiar forman parte de las indagaciones.
Según el relato de una vecina, el ciudadano peruano llegó alrededor de las 05:00 y fue recogido por personas que le habrían indicado que permanecería alojado en una casa para conocer la ciudad. El contacto que supuestamente coordinó su llegada sería, según lo que el joven le contó, un amigo de su tío.
La versión que recibió la mujer apunta a que, una vez dentro del inmueble, el joven habría quedado bajo vigilancia y no podía pedir ayuda.
“Llegó a este muchacho del Perú a las 5 de la mañana y lo fueron a recoger y le dijeron que lo iban a tener alojado en esta casa para hacerlo conocer”, relató la vecina al reconstruir lo que habría ocurrido.
La mujer agregó que el joven le explicó por qué no había solicitado auxilio antes: “Porque no se podía, dice, porque estaba con el custodio”.
En su testimonio, también señaló que el ciudadano peruano le mostró unas manillas blancas que, según su relato, llevaba tanto en las manos como en los pies. No obstante, la vecina indicó que no pudo precisar todos los detalles sobre las circunstancias en las que habría permanecido retenido.
La fuga por una ventana y el pedido de ayuda
El escape habría sido determinante para que el caso llegara a conocimiento de la Policía. Según la versión proporcionada por la vecina, el joven consiguió salir por una ventana ubicada en la parte posterior de la vivienda, que da al patio o jardín, y posteriormente buscó ayuda entre los habitantes de la urbanización.
“Él dice que salió por una ventana del patio posterior, o sea, del jardín”, manifestó la mujer, quien también hizo referencia a la presencia de un supuesto custodio en el inmueble.
Tras recibir el auxilio, los vecinos comunicaron la situación a las autoridades, lo que derivó en actuaciones policiales y en el precintado de la casa. El joven estaría brindando su declaración para contribuir a la identificación de las personas que presuntamente participaron en el hecho.
La vecina mencionó además que el ciudadano peruano le habló de la existencia de prendas femeninas en el interior de la vivienda. Sin embargo, aclaró que no podía identificar a las mujeres que supuestamente estarían relacionadas con el inmueble.
Investigan una posible exigencia de dinero
Otro de los elementos que forma parte de la información preliminar es la presunta comunicación con familiares del joven en Perú para exigirles dinero. Según los datos difundidos durante la cobertura del caso, el monto mencionado sería de aproximadamente 14.500 dólares.
Esta cifra y las circunstancias en las que supuestamente se habría solicitado el dinero deberán ser corroboradas por los investigadores. Por el momento, la posible exigencia económica constituye una de las líneas que se busca esclarecer.
La información inicial también apunta a la presunta participación de dos hombres y una mujer. No obstante, las responsabilidades individuales y la identidad de las personas involucradas aún deben establecerse en el marco de la investigación.
La declaración de la vecina incluyó otro detalle que llamó la atención: la posible presencia de un arma dentro de la casa.
Consultada sobre si el joven le había hablado de armas, la mujer respondió: “Una, que había arma en una mesa, dijo”.
A partir de esa versión, pidió que se investigue quién es el propietario del inmueble, a quién se lo alquiló y qué antecedentes podrían existir respecto a sus ocupantes.
“Nos tenemos que asegurar de esa forma. ¿Quién es el dueño, a quién alquila y que sepa los antecedentes? Porque si no estamos en riesgo todos”, expresó.
La vivienda está ubicada en una de las últimas calles de la urbanización Vallecitos, un sector donde, según la descripción realizada durante la cobertura, la maleza dificulta el acceso. El inmueble permanece con precinto policial y no se permite el ingreso mientras continúan las diligencias.
La situación generó preocupación entre los vecinos, algunos de los cuales se encontrarían susceptibles ante la posibilidad de que en el lugar se hubieran desarrollado actividades delictivas.
