El biólogo Vincent Vos logró fotografiar de manera fortuita a un ejemplar de 'Tropidurus madeiramore', una especie descrita recién en 2023 por la ciencia y cuya presencia en la zona abre nuevas luces sobre la fauna silvestre del Beni.
20/09/2026 12:42
Escuchar esta nota
Una simple pausa bajo la sombra de un vehículo, durante el cierre de una expedición en el extremo sur del municipio de Riberalta, culminó en un importante hito biológico para la región. El biólogo Vincent Vos logró fotografiar a la lagartija Tropidurus madeiramore, un pequeño reptil difícil de encontrar que rastreaba desde el año 2023 y que hasta ahora había logrado esquivar los registros fotográficos en el departamento del Beni.
El grupo de exploración originalmente investigaba un terreno con posibles huellas de actividad humana antigua. Sin embargo, mientras el equipo tomaba un descanso, Vos divisó al animal posado plácidamente sobre la rama de un árbol, según publica ABI.
"Me dejó sacarle fotos de todos los ángulos", relató el experto. La inusual docilidad del reptil —que suele caracterizarse por su rapidez y por huir con facilidad— fue clave para capturar las imágenes necesarias y confirmar su identidad.
Un "pasaporte" biológico definitivo
Tras analizar detenidamente las imágenes y compartirlas en la plataforma global de ciencia ciudadana iNaturalist, expertos herpetólogos confirmaron la especie. El ejemplar destaca por su coloración gris-pardo oscura, tonos ocres en la cabeza, un collar nucal negro bordeado por una línea clara y, fundamentalmente, la presencia del mite pocket (bolsa para ácaros) en el cuello, un rasgo anatómico que lo diferencia de su pariente cercano, el Tropidurus oreadicus.
Asimismo, el contexto del avistamiento aporta un dato valioso sobre el comportamiento de la especie: aunque investigaciones previas en Brasil vinculaban a este animal casi de forma exclusiva con termiteros, este individuo se encontraba descansando de forma natural en las alturas de un árbol.
Sin alterar su hábitat
El ejemplar no fue colectado ni retirado de la naturaleza. Vos explicó que prefiere no extraer fauna silvestre de su entorno a menos que sea estrictamente indispensable, por lo que el registro quedó documentado digitalmente a través de fotografías para nutrir las bases de datos de biodiversidad.
Aunque ya existían antecedentes científicos de la especie en el país desde 2025, esta observación representa el primer registro documentado para la zona de Riberalta. El hallazgo demuestra que la Amazonía y los llanos del Beni continúan siendo un territorio lleno de secretos biológicos por descubrir. "Una salida entre amigos y ya pillas algo nuevo", concluyó el investigador.
