El fuego comenzó alrededor de las 03:00 de la madrugada y provocó el colapso de toda la estructura. Los equipos de emergencia continúan con las labores de remoción y enfriamiento para evitar una reactivación de las llamas. No se reportaron personas heridas.
20/10/2026 8:11
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El incendio que afectó a un depósito de golosinas en la avenida Santos Dumont, entre el tercer y cuarto anillo de Santa Cruz de la Sierra, fue controlado después de varias horas de trabajo de los equipos de emergencia. Sin embargo, las tareas todavía no han concluido: los bomberos permanecen en el lugar para remover los materiales consumidos por el fuego y enfriar los puntos que podrían conservar calor.
El comandante de los Bomberos Voluntarios de Fundasol, Enrique Bruno, confirmó que el incendio ya fue liquidado y que la emergencia ingresó en una etapa decisiva para evitar que las llamas vuelvan a aparecer.
“Ya está liquidado el incendio; ahora falta la remoción, mover todo, que no quede nada para que no se vuelva a reiniciar”, explicó Bruno al informar sobre el estado de las operaciones.
La emergencia comenzó aproximadamente a las 03:00, mientras que los equipos de respuesta llegaron al lugar a las 03:30, según el reporte de Bomberos. La magnitud del fuego obligó a desplegar personal y vehículos de distintas instituciones para contener las llamas y evitar que el siniestro alcanzara otros sectores.
En el operativo participaron bomberos voluntarios de Fundasol, efectivos de la Policía y personal de la Dirección de Gestión de Riesgos (DGR), además de otras reparticiones municipales. El trabajo coordinado permitió concentrar los esfuerzos en el control del fuego y la protección de las áreas colindantes.
Colapso total y pérdidas materiales
Las altas temperaturas provocaron el deterioro progresivo de la estructura hasta ocasionar su colapso total. De acuerdo con el comandante de Fundasol, las pérdidas materiales en el depósito son totales, aunque no se reportaron daños en las viviendas vecinas.
“El depósito colapsó, toda la estructura ha colapsado”, manifestó Bruno al describir las consecuencias del incendio.
Pese a la magnitud del siniestro, no se registraron personas heridas. El guardia que se encontraba en el lugar fue quien alertó sobre el incendio, un aviso que permitió activar la respuesta de los equipos de emergencia.
“Ya está controlado. No hay personas heridas, gracias a Dios”, afirmó el jefe de Bomberos Voluntarios de Fundasol.
La remoción y el enfriamiento pueden durar horas
Aunque el fuego fue controlado, el trabajo de los bomberos continúa debido a las características de los productos almacenados. Los restos de caramelos y otros materiales afectados por el calor forman una masa que debe ser removida para llegar a los puntos donde todavía podría persistir una temperatura elevada.
Esta etapa, conocida como remoción y enfriamiento, busca eliminar focos de calor y reducir el riesgo de que el incendio se reactive una vez que los equipos de emergencia se retiren.
Bruno estimó que las labores se prolongarían durante un par de horas más, debido a la cantidad de material acumulado y a las dificultades para mover los restos del producto quemado.
Fundasol advierte sobre la falta de hidrantes
Además de las pérdidas ocasionadas por el incendio, el comandante de Fundasol puso en evidencia una dificultad que enfrentaron los equipos durante la emergencia: la falta de un hidrante cercano para abastecer de agua a los vehículos de bomberos.
Según explicó, los carros de Fundasol y de la Policía tuvieron que salir a reabastecerse en más de dos ocasiones. Estos desplazamientos interrumpen temporalmente el suministro de agua en el lugar y complican las tareas cuando el fuego alcanza grandes proporciones.
“Nuestros carros de Fundasol y de la Policía salieron a reabastecerse más de dos veces”, señaló Bruno, quien pidió a las autoridades realizar un estudio de las zonas con mayor riesgo de incendios y coordinar con la empresa proveedora de agua la instalación de hidrantes.
El comandante también indicó que, cuando los equipos llegaron, el fuego ya estaba ampliamente extendido, aunque no precisó cuánto tiempo transcurrió entre el inicio del incendio y la llamada de alerta.
