A pesar de su edad, doña Dora Colque se sienta a diario en el mercado de la Villa 1ro de Mayo para ganar apenas lo suficiente para comer.
14/10/2026 19:10
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En cada mercado y esquina de la ciudad es cada vez más común ver a adultos mayores trabajando incansablemente para salir adelante. Un claro reflejo de esta realidad es la historia de la señora Dora Colque, una vendedora ambulante originaria de la zona de Uyuni que día a día lucha por sostenerse económicamente en la Villa 1ro de Mayo.
Doña Dora cuenta que, en un día favorable, logra recaudar entre 50 y 60 bolivianos comercializando galletas y diversos productos. Sin embargo, la situación económica actual ha golpeado con dureza su sustento, reduciendo de manera drástica lo que antes solía generar.
"Al día hago 50, 60. Ahora no vendí nada, hoy apenas 20. Antes era 150, 200. Yo quiero ganar para mi comidita. La crisis me afecta mucho", relató entre sollozos.
Tras el fallecimiento de su esposo, doña Dora ha tenido que enfrentar el día a día por su propia cuenta. Aunque tiene una hija, prefiere no ser una carga para ella ni para su familia, aun cuando eso signifique afrontar jornadas difíciles bajo el sol.
"Tengo mi hija, mi esposo ya falleció. Mi hija tiene su marido. Tengo miedo de decirle que me dé plata", confesó la mujer con la humildad y fortaleza que la caracterizan.
La historia de doña Dora es el fiel reflejo de decenas de adultos mayores que, en lugar de gozar de un descanso digno, deben continuar en las calles enfrentando la crisis económica para asegurar, al menos, un plato de comida en la mesa.
